Óscar Antúnez
“El alcalde es el interlocutor entre los vecinos y los que están arriba”
Alcalde de Hoyos (Cáceres)
¿Por qué la política local? ¿Qué te lleva a ella?
La política local porque es la única vía para hacer progresar a nuestros municipios, para avanzar hacia el futuro o, desde el mundo rural, luchar contra el despoblamiento. Porque es el medio para que desde las administraciones superiores se escuche la voz de nuestros vecinos/as.
Alcalde…, ¿para qué?
Para facilitar la vida de mis vecinos y vecinas. Un alcalde no lo puede hacer todo, pero varias de mis posibilidades ejecutivas dependen de mi relación con otras instituciones y entidades públicas. Sería, como decía antes, el nexo o interlocutor entre mis vecinos y los que están arriba.
El primer contacto con la FEMP…
Una vez tomé el bastón de mando descubrí su existencia.
¿Cuándo y cómo sabes de ella?
A través de mi concejal en el primer mandato, Aurelio García Bermudez. Él fue alcalde durante muchos años y vinculado a la Fempex. Sé que la FEMP es la Asociación de Entidades Locales de ámbito estatal con la implantación más grande y que agrupa ayuntamientos, consejos y diputaciones. Sé además que entre sus objetivos está la defensa y fomento de las entidades locales. Hasta el momento no la he utilizado nunca salvo los boletines informativos y manifiestos que me han sido de interés y he utilizado en distintas ocasiones. Soy conocedor, además, de sus fines y la gran labor que realizan por nuestras entidades por lo que me gustaría estar más vinculado a ella.
¿La política local que venga, la acción local, cómo será/cómo debería ser?
La acción y política locales deben seguir promoviendo y trabajando en el desarrollo y la economía local, y la prestación de los servicios públicos que dependan de nosotros en estrecha relación con las políticas nacionales y regionales de desarrollo. Desde la política local rural debemos seguir a la par reivindicándonos contra la excesiva burocracia de las administraciones superiores que ralentiza todos los procesos y en ocasiones van contra la propia garantía de facilitar la vida a nuestros vecinos en el mundo rural. Debemos trabajar contra una política global que cada vez se olvida más de las necesidades concretas de los pueblos, cada vez más vacíos, y que dicta leyes nada pensadas para nuestros pueblos.
